
Dejen de luchar contra sus calentadores impermeables
Seamos honestos: los sistemas de calefacción impermeables suelen ser muy difíciles de mantener. El problema radica en los sellos que protegen el interior del calentador. Una vez que se logra alcanzar el estándar IP65, resulta imposible acceder al interior para reparar los componentes dañados. Normalmente hay que desmontar todo el dispositivo y romper los sellos para poder acceder a la parte dañada. Es algo frustrante, lento y propenso a causar fugas.
Nos cansamos de esto, así que pasamos a utilizar un chasis modular.
La lógica es simple: La mayoría de los calentadores IP65 están soldados o sellados permanentemente. Cuando un tubo se daña después de cinco años, uno está atascado. O bien se tira todo el dispositivo, o bien se pasa medio día intentando arreglarlo con juntas y sellantes.
Nuestro diseño permite reemplazar el módulo de calefacción sin tener que tocar la carcasa exterior impermeable.
¿Cómo funciona en la práctica? Hemos añadido terminales eléctricos de conexión rápida para acelerar el proceso de reemplazo. No hay necesidad de manipular el panel de control ni de conectar cables nuevamente. Basta con sacar el módulo dañado e insertar uno nuevo. Se tardan unos quince minutos. Comparado con las horas que se suelen necesitar para arreglarlo, es obvio cuál es la mejor opción.
Sin embargo, hay un compromiso: el chasis modular hace que el dispositivo sea unos pocos milímetros más grande que aquellos que están soldados. Es una diferencia pequeña, pero hay que tenerlo en cuenta al planificar el espacio dentro del chasis del dispositivo.
Manteniendo el agua fuera
El ciclo industrial es extremadamente agresivo. Cinco años de calentamiento y enfriamiento acaban por dañar los filamentos del calentador. Al utilizar un chasis modular, podemos mantener el nivel IP65 durante toda la vida útil del dispositivo. Así, no hay riesgo de fugas o cortocircuitos solo porque sea necesario cambiar un componente. El agua permanece fuera, el calor se mantiene dentro, y uno puede volver a trabajar tranquilamente.