
Manteniendo sus calentadores infrarrojos industriales secos (y funcionales)
El agua y los calentadores industriales no se llevan bien. Punto. Ya sea por un salpicón accidental o simplemente por una gran cantidad de condensación, la humedad suele ser lo que destruye estos sistemas. Cuando el agua llega hasta los tubos de cuarzo extremadamente calientes o se filtra en los terminales eléctricos, todo se va al traste rápidamente. Se produce un shock térmico o un cortocircuito, y de repente su calentador deja de funcionar.
Por eso hemos diseñado nuestros calentadores con una clasificación IPX5. En resumen, queríamos evitar esos problemas antes incluso de que comenzaran.
Qué significa realmente IPX5
En términos sencillos, IPX5 significa que el dispositivo puede resistir chorros de agua a baja presión provenientes de cualquier dirección. No nos limitamos a ponerle una etiqueta; sellamos las conexiones y utilizamos juntas resistentes a la humedad en los puntos donde el calentador se conecta con el chasis. De esta manera, evitamos que el agua llegue a los componentes eléctricos.
Pero, ¿qué pasa con la niebla y el vapor? Eso es más complicado. Se cuelan por los espacios más pequeños y se depositan como gotas directamente sobre el elemento calefactor. Para combatir esto, utilizamos anillos de sellado especiales y un diseño del aparato que ayuda a alejar la niebla. Si permite que la condensación se acumule en los tubos, se forman “puntos fríos”. Estos puntos causan una distribución desigual del calor, y eventualmente los tubos se agrietan.
El compromiso: Calor vs. Agua
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza y sellos reforzados para que estos dispositivos puedan resistir condiciones difíciles. Pero aquí está el problema: cuando se sella algo tan herméticamente para evitar la entrada del agua, también se atrapa el calor dentro del aparato.
Si coloca un calentador de alta potencia en un espacio reducido, debe asegurarse de que la ventilación funcione correctamente. Si el aire no circula, los componentes internos se sobrecalentarán, sin importar cuán impermeable sea la carcasa.
Menos tiempo de reparación, más tiempo de uso
La mayoría de los calentadores convencionales se dañan porque los puntos de contacto se corroen. Es una muerte lenta. Al evitar la humedad, evitamos que ocurra esa oxidación desde el principio. Esto significa que no tendrá que pasar las tardes cambiando bombillas defectuosas. Simplemente puede dejar que las máquinas sigan funcionando. Además, si la tensión y la potencia son adecuadas, estos calentadores suelen ser un reemplazo sencillo para los que utiliza actualmente.