
Cómo lograr un buen calentamiento en zonas húmedas
Las vestidores y los spas son un verdadero desafío desde el punto de vista del calentamiento. Hay vapor, salpicaduras de agua, y las personas suelen estar muy frías y quieren sentirse calientes ya mismo.
Por eso recurrimos a calentadores infrarrojos resistentes al agua. La mayoría de los calentadores intentan calentar el aire, pero en un vestuario con corrientes de aire, ese aire caliente simplemente se escapa. Los calentadores infrarrojos son diferentes: emiten calor directamente sobre las personas y las superficies. En cuanto te colocas frente a ellos, sientes el calor al instante. No hay necesidad de esperar.
¿Cómo funcionan realmente?
Imagínate el sol: puedes estar en un lugar muy frío, pero si el sol llega a tu cara, te sientes cálido. Estos calentadores hacen lo mismo, utilizando rayos infrarrojos. Estos rayos se mueven a la velocidad de la luz, impactan en tu piel y se convierten en calor.
No hay necesidad de esperar a que funcione el ventilador o a que la habitación se caliente. Obtienes ese calor instantáneamente, justo cuando lo necesitas.
Manejo de la humedad
El agua y la electricidad no van bien juntas. En un spa o gimnasio, un calentador normal se dañaría en una semana.
Para evitarlo, utilizamos carcasas con alto índice de protección IP y juntas herméticas para impedir que el vapor llegue a los componentes internos del aparato. También envolvemos los elementos calefactores en vidrio de cuarzo para evitar su corrosión.
Un detalle importante son los puntos de conexión de los cables. Utilizamos sellos especiales para evitar que el agua penetre en los circuitos. Si esos sellos no son perfectos, es posible que se active el protector contra descargas eléctricas, o incluso que se dañe todo el dispositivo.
Los problemas en la instalación
Puedes utilizar estos calentadores con alimentación de baja tensión o directamente desde la red eléctrica, dependiendo de cuánto calor necesites. Pero aquí está el problema: estos dispositivos se calientan mucho.
Si los instalas demasiado cerca de paneles de plástico u otros materiales que puedan derretirse, tendrás problemas. Debes tener mucho cuidado con la distancia entre los componentes para evitar que se dañen.
También existe el problema de los “puntos fríos”. Dado que el calor se propaga en línea recta, si no puedes ver el calentador, entonces no sentirás su calor. Si alguien se aleja unos metros, podría volver a sentir frío. Es necesario planificar bien la disposición de los calentadores para que nadie quede sin calor.