
Ajustar adecuadamente la temperatura en una fábrica inteligente
Si está pasando a un entorno de Industria 4.0, seguramente ya se habrá dado cuenta de que el método tradicional de generación de calor ya no es suficiente. La calefacción por convección tradicional es lenta. Es como intentar calentar una casa con una vela: lleva mucho tiempo.
Por eso recurrimos a los sistemas de infrarrojos. En lugar de esperar a que el aire se mueva, los sistemas de infrarrojos envían calor directamente al objetivo. Se alcanzan las temperaturas deseadas en cuestión de segundos. Eso cambia por completo el ritmo de producción.
Hacer que el calor sea “inteligente”
Una fábrica inteligente se basa en datos, y los sistemas de infrarrojos encajan perfectamente en ese concepto. Estos sistemas reaccionan de inmediato cuando se modifica la tensión eléctrica.
Cuando se conectan a un PLC con control PID, se crea una comunicación entre los sensores y los calentadores. El sistema sabe exactamente qué necesita la oblea o sustrato, y se ajusta en tiempo real. Ya no hay necesidad de adivinar ni de sobrecalentar los componentes. Tampoco hay desperdicio de energía en calor que realmente no se necesita.
Además, ocupan muy poco espacio. Todos sabemos que el espacio en una sala limpia es algo muy valioso. Con los sistemas de infrarrojos, se obtiene mucho calor en un espacio reducido, y se pueden eliminar esos conductos de aire voluminosos e incómodos.
La desventaja (porque siempre hay alguna)
Los arrays de infrarrojos de alta potencia generan mucho calor. No se pueden simplemente instalar en un chasis antiguo, esperando que funcione bien.
Es necesario asegurarse de que los sistemas de refrigeración sean lo suficientemente eficaces. Si la refrigeración es insuficiente, el calor se dispersará por todo el área circundante a los emisores. En ese caso, los sensores dejarán de funcionar correctamente, y la precisión se verá afectada. Es un problema que no queremos tener.
Por qué tiene sentido
Hay otra gran ventaja: no hay turbulencias en el aire.
En una sala limpia, el movimiento del aire es un problema. Genera partículas y afecta negativamente la calidad del ambiente. Pero la calefacción radiativa no causa ese problema. Calienta únicamente la pieza, no toda la habitación.
Se logran tiempos de calentamiento más rápidos, un sistema que interactúa con el software, y un ambiente más limpio. Para quienes quieren adoptar una fábrica automatizada y basada en datos, este es realmente el único camino a seguir.